Un ciclocomputador es un útil compañero de entrenamiento
Con un ciclocomputador lo tendrá todo a la vista: su recorrido, su rendimiento y sus logros. Para los ciclistas de ruta y todos aquellos que entrenan con regularidad, los ciclocomputadores modernos son un compañero muy útil. Mientras que los ciclocomputadores clásicos están diseñados para medir distancias y velocidades, los modelos más sofisticados, por ejemplo, con diversas funciones de GPS y análisis adicionales en el ordenador, ofrecen posibilidades y capacidades de cálculo mucho más amplias. El dispositivo adecuado para ti, en cada gama de precios, dependerá de las funciones que necesites.
Todo lo que pueden hacer los ciclocomputadores: desde un simple velocímetro hasta una maravilla multifuncional
Ante la amplia oferta de ciclocomputadores, una regla general te ayudará a orientarte: cuantas menos funciones necesites, más sencilla será la tecnología del minicomputador y, por lo general, más económico será el modelo.
Quien solo quiera tener una visión general de los kilómetros recorridos en sus sesiones de entrenamiento y de la velocidad a la que ha circulado, ya sacará el máximo partido a los dispositivos más sencillos y económicos. Los ciclocomputadores sencillos, que se conectan a los sensores mediante cables, consumen menos energía y suelen ser algo más económicos que los dispositivos inalámbricos. Sin embargo, el montaje del cableado también resulta más engorroso. Los dispositivos algo más sofisticados suelen ser hoy en día inalámbricos y, además de las funciones de velocímetro, cuentan con prestaciones adicionales, como por ejemplo funciones de reloj, medición de la frecuencia cardíaca y/o de la cadencia, así como medición barométrica de la altitud, y también pueden proporcionarle información sobre su consumo calórico y la temperatura. En el caso de los ciclocomputadores con funciones de GPS, tendrás que rascarte un poco más el bolsillo, dependiendo de la calidad y de las posibilidades de localización o cálculo de rutas. La gama abarca desde sencillos ciclocomputadores de unos 10 euros hasta auténticas maravillas multifuncionales, cuyo precio, sin embargo, puede ascender a varios cientos de euros. Por lo tanto, piensa bien qué características son realmente importantes para ti.
¿Qué funciones necesita su ciclocomputador?
Las funciones que necesitas dependen del uso que le des a tu bicicleta. Si tu objetivo principal es mantenerte en forma y saludable practicando ciclismo, te resultarán importantes todas aquellas funciones con las que un ciclocomputador te proporcione información sobre tu estado físico personal y su evolución. Por lo tanto, una medición fiable de la frecuencia cardíaca —que en muchos modelos se realiza mediante una banda pectoral— y el almacenamiento y análisis personalizado de estos datos son funciones muy útiles. El cálculo del gasto calórico personal también es uno de los valores fundamentales para el entrenamiento físico.
Para los especialistas en montaña, cuya planificación y objetivos de entrenamiento dependen de las subidas y bajadas, resulta ventajosa la medición barométrica de la altitud. Algunos ciclocomputadores también calculan estos valores mediante el GPS. Sin embargo, en los círculos de ciclistas, los cálculos basados en el GPS se consideran algo menos precisos, por lo que a menudo se prefieren los valores medidos y calculados a partir de la presión atmosférica.
Quien utilice su bicicleta con frecuencia en terrenos desconocidos debería dar mucha importancia a que el dispositivo cuente con una función de rutas y navegación de calidad y fácil de usar. Muchos dispositivos no solo indican con exactitud la dirección correcta, sino que también permiten variar las rutas y planificarlas por uno mismo. Los símbolos o letras bien legibles en pantallas de tamaño suficiente hacen que la función de navegación resulte especialmente práctica.
Si eres triatleta o entrenas mucho en condiciones de humedad, también debes asegurarte de elegir un ciclocomputador resistente al agua.