¿Silla infantil para bicicleta o remolque?
No se puede responder de forma generalizada a la pregunta de si una silla infantil para bicicleta o un remolque es la mejor solución. Hemos recopilado las ventajas y desventajas de ambas opciones de transporte basándonos en los criterios fundamentales que importan en el día a día del uso de la bicicleta:
- Manejo: una silla infantil para bicicleta suele ser más práctica en el día a día que un remolque. Al pesar entre 2,5 y 5 kilogramos y tener unas dimensiones muy manejables, las sillas infantiles se pueden llevar o guardar sin complicaciones. Los remolques suelen pesar entre el doble y el triple y son bastante voluminosos. Aparcar o transportar un remolque suele ser un problema cuando el espacio es reducido. Sin embargo, sus dimensiones voluminosas tienen una ventaja decisiva: ofrecen mucho espacio cómodo para el niño o la compra. En algunos modelos, incluso se puede llevar cómodamente a dos niños a la vez, lo que supone un argumento a favor difícil de superar para las familias con dos niños pequeños.
- Comportamiento en carretera: Sus reducidas dimensiones y su peso hacen que un asiento infantil para bicicleta sea, sin duda, la solución más maniobrable en caminos estrechos y en curvas. Además, el comportamiento de frenado de la bicicleta no se ve afectado de forma significativa. Quien circula con un remolque debe acostumbrarse primero a las posibilidades de maniobra más limitadas y a un comportamiento de frenado claramente diferente. Sin embargo, la maniobrabilidad de la silla infantil para bicicleta supone al mismo tiempo una desventaja en cuanto a estabilidad: mientras que los remolques se mantienen estables y circulan con seguridad gracias a sus dos ruedas traseras, con la silla infantil existe un mayor riesgo de vuelco lateral.
- Seguridad: tanto el asiento como el remolque se consideran igual de seguros en el tráfico rodado. En caso de caída, el niño que viaja en el remolque está quizás algo mejor protegido por una sencilla razón: el niño va sentado más cerca del suelo. Esto reduce la altura de la caída. En ambas opciones de transporte es importante que el niño lleve un casco que le quede bien y que esté bien sujeto con el cinturón de seguridad. El sistema de cinturones debe ser, sin falta, ajustable y adaptarse a la estatura del niño. Numerosas pruebas han demostrado que un sistema de cinturón de tres puntos ofrece una protección convincente y sujeta a los pequeños pasajeros de forma segura tanto en horizontal como en vertical.
En resumen, se puede afirmar lo siguiente: Un asiento infantil para bicicleta es una solución segura, ágil y práctica para el día a día, ideal para trayectos cortos o desplazamientos urbanos, y supone sin duda un menor gasto para el presupuesto familiar que los remolques, bastante costosos, que, por sus generosas dimensiones, resultan más adecuados para familias numerosas y excursiones en bicicleta más largas.
¿Hasta qué edad puede ir el niño en la bicicleta?
Según el código de circulación, puede llevar a su hijo en una silla infantil en la bicicleta hasta que cumpla los 7 años. No obstante, también hay que tener en cuenta el peso máximo para el que está homologada la silla. La información al respecto se encuentra en las especificaciones del fabricante.
Por lo general, un asiento para bebés más pequeño es adecuado hasta un peso corporal de tres kilogramos. Además, para los asientos traseros suele indicarse un peso máximo de unos 22 kilogramos, mientras que para los asientos delanteros es algo menor. No te preocupes, también hay soluciones para dos hermanos.
Si la bicicleta es adecuada para ello y puede soportar el doble de peso, simplemente instale dos asientos infantiles para bicicleta.
Montaje del asiento infantil para bicicleta
En general, los asientos infantiles pueden montarse tanto en la parte delantera como en la trasera de la bicicleta. Por eso, muchos fabricantes, como Thule y Römer, ofrecen tanto asientos traseros como delanteros. El soporte para el asiento infantil trasero suele fijarse al tubo del sillín.
En la parte delantera, el montaje también se realiza en un punto estable e inmóvil del cuadro. La silla infantil para bicicleta se puede fijar a este soporte y desmontar cuando sea necesario.
Si se transporta al niño alternativamente en diferentes bicicletas, se recomienda utilizar un segundo soporte del fabricante o un soporte universal. De este modo, solo hay que cambiar de sitio el asiento y el soporte permanece en la bicicleta correspondiente.
La prueba: ¿se adapta el asiento infantil a la bicicleta?
Antes de emprender el primer viaje largo, no está de más hacer una prueba. ¿Está todo bien sujeto? ¿Se puede manejar bien la bicicleta y mantener el equilibrio? ¿Se mantiene estable la bicicleta mientras subes o bajas a tu pequeño pasajero del asiento?
El hecho de poder manejar el cinturón de seguridad con una sola mano puede resultar útil en este sentido. ¿Y está el soporte de la bicicleta diseñado para soportar el peso adicional o hay que cambiarlo? Especialmente para una bicicleta con silla infantil, se recomienda un soporte robusto de dos patas que se mantenga relativamente estable incluso en terrenos difíciles.
Seguridad y comodidad en el asiento infantil
Su pequeño pasajero debe ir cómodo y seguro en su sillita. Pero usted, como ciclista, también debe poder sentarse bien y maniobrar con facilidad. Gracias a la amplia variedad disponible, seguro que encontrará una sillita de bicicleta para niños que se adapte a sus necesidades. Son muy prácticas las respaldos, reposapiés y cinturones de seguridad regulables en altura, que permiten que el asiento infantil «crezca» con el niño, por así decirlo.
Para recorridos más largos, es recomendable un asiento con posición reclinable ajustable. El cierre del arnés debe ser a prueba de niños y poder accionarse con una sola mano. Los reflectores mejoran la visibilidad y, por supuesto, el pequeño pasajero debe llevar casco.